Dos transferencias canceladas

Después de aquella cita con el ginecólogo en la que aceptaban seguir las indicaciones que me había marcado la Dra. Silvia Sánchez Ramón de la Ruber, debía estar al menos 3 meses con el tratamiento de Adiro, Isovorin, Femibión y una ampolla mensual de Vitamina D (Hidroferol), por lo que me citaron de nuevo para el 8 de enero.

Me tomé esos 3 meses realmente de desconexión. Además celebré mi 40 cumpleaños que fue totalmente inolvidable y sin duda el mejor cumpleaños de mi vida.

Recuerdo cuando era adolescente y veía tan lejano llegar a esa edad. Y de repente llega.

Por supuesto, cuando eres joven imaginas que a los 40 años, estas felizmente casada y ya eres madre de por lo menos dos niños. Si puede ser niño y niña mucho mejor….la parejita.

Pues ni lo uno ni lo otro. Nadie debería leer cuentos de hadas y de princesas a sus hijas. Te hacen esperar una vida idílica que quizá nunca llegue.

 

princesa valiente

 

 

Yo me divorcié a los dos años de casarme, después de casi 11 años juntos y no tengo ningún hijo. No tuve cuento de hadas como tal, pero soy una mujer autónoma e independiente.

 

Doy gracias por todas las cosas que tengo, sobre todo porque lo que me ocurre, esto por lo que estoy pasando, no es ninguna enfermedad y no voy a morir por ello.

 

 

 

El día 29 de diciembre fui a hacerme una analítica. Esta vez solo tenían que medirme que tal iba la vitamina D. Tenía que tenerla según indicó la inmunóloga de la Ruber por encima de 45.

 


Empecé el año con placas en la garganta….son mi debilidad y allí estaban para dar la entrada al 2018, así que empecé con antibiótico.

El día 8 fui a consulta en el hospital. La vitamina D estaba en 55, así que perfecta. Me citaron de nuevo para el día 17 de enero.

17 de enero. Me hicieron la eco de rigor y nos citaron para el día 6 de febrero. Me dicen que probablemente el día 13 de febrero fuese la transferencia. Nuestra última oportunidad por la Seguridad Social. En cuanto me bajase la regla debía empezar con los parches de Evopad (Estradiol). Anteriormente mandaban Meriestra, que también es estradiol pero en comprimidos, pero ya no los cubre la Seguridad Social y por eso ahora mandaban los parches.

Os dejo el enlace al post donde os hablo de ella: http://infertilidadsincuentosdehadas.com/segunda-transferencia-embriones-congelados/

En esa consulta también me recetaron heparina (Innohep 4500 ui) para comenzar a pincharme una semana antes de la transferencia.

En la ecografía la doctora me dijo que tenía el endometrio ya gordito lo que quería decir que pronto me iba a bajar la regla.

A día 25 de enero la regla seguía sin aparecer. Por si acaso, me hice un test de embarazo y dio blanco nuclear.

El día 30 de enero por fin hizo su aparición la “indeseable” y comencé con los parches de Evopad de 100.

Evopad

Los parches son transdérmicos autoadhesivos que se aplican directamente sobre la piel y su principio activo como os decía, es el estradiol. Su función es ir preparando al endometrio para el día de la transferencia y que esté a una medida óptima para recibir al embrión. El estradiol se utiliza en transferencia de congelados o transferencia en diferido.

Os dejo el enlace a un vídeo que explica muy claramente cuál es la Medicación necesaria para engrosar el endometrio

Se comienza poniendo un parche de 100 mg el día de la regla, al día siguiente no se pone ninguno y al siguiente se cambia ese por otro nuevo. Es decir, un día sí y uno no. Así hasta el quinto día.

El quinto día hay que ponerse dos parches de 100 mg, y se cambian en días alternos hasta que el médico vaya considerando según el control ecográfico que te hacen del endometrio.

Yo me los ponía tanto delante en la tripa a los lados del ombligo, como detrás en la zona de la nalga. Y no me gustaban nada. Se quedaba un cerco de pegamento alrededor que se va poniendo negro del roce con la ropa. Además me producían picor en toda la zona de alrededor y cuando había que cambiarlos te las ves y te las deseas para quitar el pegamento residual con agua y jabón.

El 6 de febrero acudimos los dos a consulta en el hospital. Él tenía que firmar de nuevo el consentimiento.

Como la regla me vino varios días más tarde de lo esperado, solo me había puesto 2 parches de 100 mg y 4 de 200 mg en días alternos, por lo que me citaron para el día 13. La ginecóloga me dio  indicaciones de que podía empezar a pincharme la heparina. Decidí comenzar al día siguiente, es decir, el día 7 de febrero.

El día 8 de febrero estaba en la cocina sobre mediodía y noté cómo empezaba a sangrar. Fui al baño y era sangre roja. Me asusté mucho. Empecé a pensar si tendría alguna herida y si la heparina estaba haciendo que sangrase más. Llevaba 10 días con los parches.

Pasaron varios días en los que seguí sangrando, incluso expulsaba coágulos como si fuese la regla. Intenté adelantar la cita con el hospital por varios medios, pero me fue imposible.

El día 13 de febrero acudí a la cita del hospital y como era de esperar, me pararon el ciclo por el manchado. Me dijeron por la ecografía que estaba expulsando tejido endometrial y que no se podían arriesgar a realizar la transferencia porque la sangre arrastraría al embrión. Lo comprendí perfectamente. Yo tampoco quería arriesgarme a eso porque era nuestra última oportunidad y quería que todo estuviese perfecto.

Me suspendieron los parches, la heparina, el Adiro….todo. Me dijeron que en unos días me bajaría como una regla y  que para la siguiente regla, como 4 días antes, debía ir a consulta para una nueva ecografía vaginal.  Me citaron para el 13 de marzo.

Si algo he aprendido en todo este camino, es que no puedes hacer absolutamente planes de nada. Ni vacaciones, ni puentes, ni fiestas. Todo pende de un hilo.

Lo peor fue que no supieron decirme el por qué de ese sangrado. No sabían si era por los parches, por la heparina o porque había algo mal en mi útero.

Por mi parte, busqué en internet desesperada durante muchos días, para encontrar a alguien que le hubiese pasado lo mismo que a mí. Pero quizás no sabía ni cómo buscar ya que no sabía exactamente de dónde me venía ese sangrado. No encontré ningún caso similar. Incluso lo consulté por twitter a un grupo de chicas que también están en Reproducción asistida, pero a nadie le había ocurrido.

A día 21 de febrero seguía sangrando. Tenía tanto descontrol que no sabía ni cuándo debía bajarme el período.

Después de 18 larguísimos días sangrando y con ciertos dolores, el día 25 de febrero, por fin dejé de manchar.

Llegó el día 13 de marzo y acudí al hospital para la consulta. Al hacerme la ecografía, comencé a sangrar de nuevo. La historia de mi vida. Afortunadamente esta vez era la regla, así que me indicaron que de nuevo comenzase ese mismo día con los parches. Me volvieron a citar para el 26 de marzo y me dijeron que seguramente la transferencia sería en Semana Santa.

Me alegré un montón porque así podría aprovechar esos días de fiesta para estar tranquila y relajada en casa, sin ir a trabajar……pero como os digo, no se pueden hacer planes en este proceso. Cualquier pequeña ilusión de fechas que te hagas, se puede derrumbar como un castillo de naipes al que le da un soplo de aire.

Al terminar la ecografía vaginal de ese día y retirarme el aparato, vieron que estaba manchado. De nuevo me dicen que tiene que cancelarme la transferencia. No me lo podía creer. ¿Qué pasaba esta vez?. La doctora me acababa de decir que tenía el endometrio trilaminar y una medida perfecta. ¿Cómo era posible?.

Creo que hasta la ginecóloga se quedó bloqueada. Mientras intentaba salir de mi estado de shock y vestirme detrás de una cortina blanca, me dijo que probablemente eran los parches los causantes del sangrado porque esta vez no me había ni siquiera pinchado la heparina.

Me dijo que debía hacerme una citología, y me solicitó una ecografía doppler para el 17 de abril y ese mismo día acudir a consulta. Podía ser que los parches al ser a través de la piel no me estaban haciendo el efecto esperado y debía comprarme el estradiol en comprimidos. Como la Meriestra ya no existe, me mandó comprar Progynova (afortunadamente sólo cuesta alrededor de 18 euros).

Progynova

 

Los ojos se me llenaron de lágrimas de la rabia y la impotencia, aunque aguanté y no lloré. Nunca he llorado en la consulta. Después de tanto tiempo, te cuesta hasta llorar estando a solas porque es una decepción detrás de otra y eso hace que se te forme una coraza sin darte cuenta.

Y no nos engañemos, aunque tengamos pareja, la mayoría del peso emocional y físico, recae sobre nosotras……….Supongo que será porque somos más fuertes, …….y sino ¿qué otra opción nos queda?.

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