Embarazo Ectópico

18 de Julio de 2014. Regreso al hospital para realizarme otra Beta. Como siempre espero 2 horas para los resultados, esta vez 1971 MUl/ml. Algo no va bien. De estar abortando (porque seguía manchando cada vez más) la beta tenía que haber disminuido. Me hacen otra ecografía vaginal pero no ven nada. De nuevo me dicen que vuelva en dos días para repetirme la prueba.

20 de Julio. Resultado de la beta: 3437 mUl/ml. Me hacen una ecografía vaginal y tampoco ven nada. El ginecólogo llamó a otro compañero para ver si entre los dos encontraban algo que pudiera indicarles lo que iba mal, pero nada, sólo decían que no había “líquido libre”. En un momento, los dos médicos se apartaron para hablar a solas y la enfermera que estaba conmigo me dijo: “tú no te vas de aquí sin que te hagan una eco- doppler” y me dijo “espera un momento”. La chica se fue a hablar con ellos. Pude oir como les decía que ella consideraba que me tenían que hacer esa eco-doppler y que ella preparaba la sala. Ellos empezaron a dudar porque decían que el experto en doppler no estaba. La chica insistió, “vamos a intentarlo” les dijo.

Así que me pidieron que me vistiese porque iban a llevarme a otra sala. Llegamos a una consulta que estaba cerrada. Entramos y todo estaba a oscuras, hacía frío a pesar de ser verano. Me pidieron que me desvistiera y me tumbase en una camilla improvisada, no había potro donde subirme.

Me tumbé, doblé las rodillas, pero las piernas empezaron a temblarme, no podía controlarlas. La enfermera se acercó y puso sus manos encima. Quería que parara de moverme pero en su cara también ví un “tranquila, estoy aquí” y recuerdo que el sentir el calor de sus manos, me consoló. Los dos ginecólogos empezaron a mirar. Por lo que leí más tarde, en una eco doopler, el ecógrafo puede interpretar las alteraciones en las ondas de ultrasonido y asignar un color concreto para cada frecuencia, por eso yo en la pantalla sólo veía formas en rojo, azul y amarillo.

Por fin, parece que vieron algo cerca del ovario derecho. No lo tenían muy claro, ya dijeron que no eran expertos en este tipo de ecografías, pero si, parecía mi bebé, que estaba creciendo en un sitio donde no podía vivir.

Me dijeron: “el embarazo está ahí, pero no puede llegar a término, ¿lo entiendes?”. Contesté que sí. «No puede llegar a término», cuántas veces había leído esa frase en los foros que leía, por diferentes causas. Y ahora esa frase era para mí.

tristeza

Apagaron el doppler y todo se quedó en penumbras de nuevo. Al salir, mi contrario estaba esperando. “¿Por qué no me has dejado pasar?”, me dijo. “Lo he oído todo”. Y se hizo el silencio. Caminamos por el pasillo hacia la primera consulta junto a la enfermera y allí nos dijeron que se trataba de un embarazo ectópico, es decir, que mi óvulo fecundado se había implantado fuera del útero. Creían que estaba pegado al ovario derecho.

El doctor nos dijo que había tenido mucha suerte porque el sangrado había sido una alerta para ir a urgencias, ya que en la mayoría de los casos, el embarazo ectópico no da señales si no es por ciertos dolores. Yo pensé que mi única suerte aquel día, había sido coincidir con aquella enfermera, a la que siempre estaré agradecida. Si no llega a ser por ella, me hubiesen mandado a casa a seguir reposando y todo podía haberse complicado mucho.

El médico me indicó que ya podía tomar analgésicos. Casi dí saltos de alegría porque nadie sabe los dolores que yo estuve aguantando, tanto de ovarios, como de la zona lumbar.

Y ahora venía la gran pregunta: ¿cómo lo eliminaría de mi cuerpo?. Es algo que me asustaba porque si aquello había estado formándose, no quería por nada del mundo, tener que expulsarlo. Aquella idea me aterraba.
“Afortunadamente” el médico me informó de que iban a pincharme metrotexate (MTX), y me explicó que se usa como parte de la quimioterapia de algunos cánceres. Me quedé helada, no pude articular palabra. Mi contrario tampoco. Pero pensé entonces lo que muchas veces hemos oído cuando hay un familiar o amigo que recibe un tratamiento de quimio: la quimioterapia mata las células malas y también las buenas. Así iban a eliminar a mi bebé.

Ese día me administraron la primera dosis. Me citaron para volver en 4 días al hospital y realizarme una nueva Beta.

Os dejo un vídeo informativo dónde podréis ver las distintas opciones de tratamiento de un embarazo ectópico: Opciones de tratamiento en un Ectópico

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