Mi primera Transferencia de Embriones

28 de Marzo de 2016

Llegó el día. Para realizar la transferencia de embriones, necesitan que la vejiga de la paciente esté llena, así que yo me dediqué a beber agua toda la mañana como si se fuese a acabar el mundo…..grandísimo error. De hecho, antes de entrar lo estaba pasando tan mal que mi contrario me dijo que pasase al baño para descargar un poco y así lo hice. Y aún así, en la transferencia, tuve que hacer un esfuerzo enorme para no mearme literalmente en la cara de la embrióloga. Os lo juro.

Fue horrible porque no podía aguantar. Además, mientras te introducen los embriones te ponen el ecógrafo apretando en la zona del útero y yo pensaba que iba a reventar. Sólo tuve apenas un minuto en los que todo se me olvidó. Fue el momento en el que justo soltaron a los embriones dentro de mi útero.

Te ponen la pantalla del ecógrafo para que lo vayas viendo todo, aunque si no es porque te lo van explicando, no te enteras de mucho.
Y por fin llega la parte bonita, el instante en que liberan a los dos embrioncitos y se puede apreciar algo parecido a un destello de luz. Ahí se quedaron flotando dentro de mí. Los miré a través de la pantalla y les dije: “agarraos fuerte por favor”.

Tras la transferencia te tumban en otra camilla en una sala contigua y ahí debes esperar unos 15-20 minutos, hasta que puedes ir al baño y vestirte.

Yo lo pasé fatal, me dolía muchísimo la vejiga y en lugar de relajarme, me ponía cada vez más nerviosa. Así que, después de 5 minutos de suplicio, decidí avisar a una enfermera y pedirle que por favor me dejase ir al baño.
Accedió y tengo que confesar (y estoy segura que no soy la única) que cuando vas al baño piensas que los pequeñines se van a caer y se van a ir por el inodoro……paranoias de primeriza.

A partir de la transferencia, te aconsejan que guardes reposo las primeras 24-48h. Después hay que mantener una vida tranquila, sin excesos, sin coger peso, sin realizar baños de inmersión y sin mantener relaciones sexuales hasta al menos el día de la Beta (BhCG).
En mi caso era el 11 de Abril.

Sé que hay chicas que hacen reposo absoluto durante una semana o 15 días, pero a mí los médicos me indicaron (y también lo pone en el documento que te dan tras la transferencia) que no sólo no está demostrado que NO sea útil, sino que en algunos caso puede ser contraproducente.

Yo me cogí ese día y el siguiente libre, y al tercer día regrese a mi trabajo.

Te avisan también de que es posible que tengan molestias como de regla, pero que son normales y no son indicativas ni de embarazo, ni de no embarazo.

De los 7 embriones que habían fecundado, 5 eran de calidad A y 2 de calidad B. Así que…..Me transfirieron 2 pequeñines de calidad A y los otros 5 pasaron a congelarse.

Os explico brevemente las diferentes clasificaciones que existen para los embriones:
Embriones de Categoría A o categoría 1ª: son aquellos que tienen una óptima calidad y una excelente capacidad de implantación.
Embriones de Categoría B o categoría 2ª: tienen buena calidad y una alta capacidad de implantación.
Embriones de Categoría C o categoría 3ª: tienen una calidad media y una capacidad media de implantación.
Embriones de Categoría D o categoría 4ª: son aquellos que tienen baja calidad y poca probabilidad de implantación.

No todos los embriones son capaces de sobrevivir a los procesos de congelación y descongelación. Normalmente, los embriones de categoría A y B tienen mayores posibilidades de supervivencia, aunque también se pueden congelar los de tipo C, e incluso D (pero creo que esto depende un poco de la política de la clínica).

Es importante que sepáis que todos los embriones que se transfieren tienen posibilidad de acabar en embarazo. Estadísticamente existe entre un 50% y un 60% de probabilidad cuando se transfieren embriones de calidad A, y según van bajando de categoría, esta probabilidad disminuye aproximadamente un 10%. Pero yo en los foros me he hartado de leer casos con transferencia de congelados de categorías C y D que han terminado con final feliz.

Aquí os dejo el enlace de un vídeo para que veáis el proceso de la transferencia de embriones: ¿En qué consite la transferencia de embriones?

Los días posteriores a la transferencia tuve bastante tos y me rayé mucho porque pensé que eso afectaría. Sentía algunas molestias de regla, pinchazos en los ovarios y en la zona del riñón.

En esta etapa y hasta la Beta es muy importante seguir con los óvulos de progesterona cada 8 horas.

Dos días después, decidí ir a acupuntura. Había leído en algunos post que favorecía el riego sanguíneo para la implantación y pensé que también me ayudaría a relajarme.

La verdad es que la chica que me lo hacía era un poco “flipada” y me pidió que escribiese una carta expresando mi deseo de ser madre y lo que yo creía que podía estar bloqueándome para conseguirlo. Aunque no le veía mucho sentido, lo hice. Ya sabéis,……es una de esas etapas en las que pruebas todas las cosas que te dicen…o casi todas. Yo probaba aquellas que pensaba que no me iban a hacer daño. Y siendo objetiva, con la acupuntura pura y dura yo sentí mucha relajación y el día que iba dormía como una niña pequeña.

En los días post transferencia es difícil no obsesionarse observando cada cosa que le pasa a tu cuerpo, pero es importante que tengáis en cuenta 3 cosas, todas ellas relacionadas con la progesterona. La progesterona hará que vuestros pechos se inflamen, la progesterona hará que hagáis mucho pis y tomando progesterona no debéis tomaros la temperatura basal, porque la altera.

El 9 de Abril, bajo el desánimo más absoluto, decidí hacerme un test de embarazo con la primera orina de la mañana. Me pareció ver una segunda línea muy muy clarita y mi contrario también la veía aunque había que fijarse mucho. Las dos noches siguiente no dormí apenas.

Y llegó el día de la Beta.

Fui a primera hora al hospital para la analítica y ya te indican que en unas 4 horas aproximadamente cuelgan los resultados en el portal del paciente. Si el valor es mayor de 50 se considera positiva, si está entre 2 y 50 debes ponerte en contacto con la Unidad de Reproducción y si es inferior a 2, es negativa.

Estuve toooooda la mañana en el trabajo entrando en el dichoso portal del paciente y nada, no colgaban los resultados. Llegaron las 2 de la tarde y me fui a comer con mis compañeros. Recuerdo que en el coche iba detrás sentada y me mareé……síntoma de alerta.

Cuando estaba con el primer plato, sonó mi móvil. Era mi contrario: “Me han llamado del Hospital. La Beta es positiva pero muy bajita. El valor es de 14”. Me levanté de la mesa y fui al baño. Me miré en el espejo y estaba pálida. “¿Y ahora qué?”, le dije. “Tienes que volver a realizarte otra Beta el día 18, una semana más tarde para ver si sube o si baja”.

No me dio tiempo, al día siguiente comencé a manchar. Ni si quiera tuve la oportunidad de hacer algo por evitarlo, por intentar que saliera al menos uno de mis embriones adelante. Hubiese hecho cualquier cosa.

No obstante, como no estaba segura de si era la regla o si podía ser otro ectópico, cogí cita en una clínica privada cercana a mi casa, para realizarme una Beta. El resultado fue 8,8. Era la regla.

El día 18 de Abril volví a realizarme la Beta al Hospital como me habían citado y como esperaba, resultó ser ya completamente negativa.
Y así acabó la primera oportunidad. De nuevo el mismo sentimiento que con el ectópico. Saber que estas embarazada pero no poder saborear esa felicidad porque algo va mal.

Quise aferrarme a dos pensamientos positivos de esta primera experiencia. El primero, que al menos sabía que alguno de los embriones se había implantado y el segundo, que de tener que salir mal, prefería que fuese de esta forma tan temprana y no más adelante.

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