Primeras pruebas- Primeros resultados

Cuando a mediados de Noviembre de 2015 la doctora de cabecera, me pidió cita para infertilidad, pensé que la lista de espera sería tremenda y que al menos tardaríamos 6 meses en pasar por consultar. Pero sorprendentemente la cita llegó para el 15 de enero de 2016….¡¡sólo 2 meses!!. Nos pusimos muy contentos.

El día de la primera consulta, básicamente nos realizaron preguntas sobre nuestros antecedentes familiares, datos sobre nuestra forma de vida, altura, peso, etc.., y nos pidieron analítica completa a ambos incluyendo el grupo sanguíneo y seminograma a mi contrario.
Nos explicaron las técnicas de Reproducción Asistida.
Yo en aquel momento estaba muy verde en el tema. Nunca piensas que te puede tocar a ti.

Como sabéis, los tratamientos de Reproducción Asistida están destinados tanto a parejas con problemas de fertilidad (tanto femenina como masculina, o ambas) como a mujeres solteras o parejas de mujeres que desean tener hijos.
Estas dos últimas opciones me parecen algo maravilloso. Todas las mujeres tienen derecho a ser madres si así lo quieren.

Los tratamientos que existen son:

    Inseminación Artificial: consiste en situar una muestra de semen de la pareja o bien de un donante anónimo, en el interior del útero de la mujer. Se realizan controles previos para estimular el ovario y analizar el endometrio, ya que implica la necesidad de hacer coincidir la inseminación con la ovulación, bien en un ciclo natural o con estimulación de los ovarios con medicación pautada por el médico.
    La tasa de éxito cuando el donante es la pareja de la mujer, es de entre un 15% y un 25%. Cuando se trata de un donante de esperma, la tasa de éxito aumenta porque los donantes son elegidos, y se sitúa entre un 20% y un 30%.
    Fecundación in Vitro (FIV): consiste en unir el óvulo con el espermatozoide en el laboratorio, con el fin de conseguir embriones fecundados y transferirlos al útero. Primero se realiza la estimulación ovárica y cuando está todo preparado, se realiza una punción en quirófano para extraer los óvulos. Posteriormente, en el laboratorio, se eligen los adecuados para fecundar, y se dejan bajo observación, controlando su evolución. De este modo, se sabe cuál o cuáles ofrecen más posibilidades de embarazo y cuándo es el mejor momento para transferirlo.
    Normalmente, de todos los procesos de FIV realizados, el 60% resultan exitosos. El porcentaje de este éxito se relaciona directamente con el número de intentos y también con la edad. Las mujeres menores de 35 años tienen una probabilidad de embarazo a través de esta técnica de entre un 20% y un 25%. Si estas en el rango de los 35 a los 39 años, pasa a ser de entre un 15% y un 20%, y si eres mayor de 40 años, disminuye a entre un 6% y un 10%…..(uff prefiero no pensarlo)

Dentro de la Fecundación In Vitro hay una “variedad” que es la Ovodonación y la principal diferencia es que el óvulo que se fecunda procede de una donante, no de la mujer que desea tener un hijo. Esta técnica se suele realizar a mujeres con mala o baja respuesta ovárica.

A nosotros nos descartaron directamente para Inseminación Artificial debido a mi edad. Tenía ya 38 años y sólo te realizan inseminaciones a mujeres hasta los 35. Así que fuimos directamente a FIV.

La Seguridad Social te da 3 oportunidades, es decir, la posibilidad de realizarte 3 ciclos de FIV. Dentro de cada ciclo pueden salir más oportunidades, porque si te extraen más óvulos en la punción, los que fecunden se congelan y pueden ir poniéndotelos.
Nos preguntaron si queríamos en cada transferencia, poner uno o dos embriones. Nosotros elegimos dos. Ya teníamos una edad y si venían dos, como decía mi madre: “ pues hija, ya los criaremos como podamos”.

Nos volvieron a citar para el día 22 de enero ya con los resultados.

A mi contrario como os digo, le realizaron un seminograma para analizar a través de una muestra de semen, el estado de los espermatozoides y su funcionamiento con el fin de detectar posibles anomalías o problemas de fertilidad.
En esta prueba se estudia el volumen del semen, su viscosidad, consistencia, motilidad (la capacidad de los espermatozoides para nadar hacia el óvulo y penetrarlo), el ph, la concentración por unidad de volumen, la morfología, la vitalidad y la aglutinación (si existen espermatozoides móviles unidos entre sí).

Sus resultados estaban perfectos. Primera fase superada.

En cuanto a mi analítica, los valores que piden para mi gusto, son algo escasos, pero entiendo que es la Seguridad Social, y es lo que hay. Aunque también os digo por experiencia que «quién no llora, no mama”….ya me entendéis.

Aparte de lo normal como es el tema de leucocitos, hemoglobina, glucosa, toxoplasmosis, hepatitis, etc….te piden el análisis de Prolactina, Hormona anti mulleriana y tiroides (TSH).

Análisis clínicos

Mis resultados estuvieron dentro de la normalidad.

Prolactina.- 25.33 ng/ml. Cuando aparecen niveles especialmente altos de prolactina, la regulación hormonal puede verse afectada y por tanto también la ovulación. Ya os comenté en el post de Vuelta a empezar que la prolactina también acorta la fase lútea y esto provoca fallos de implantación (normalmente esto se solventa con progesterona).
Algunas de las causas del aumento de la prolactina pueden ser el síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) o la enfermedad de la tiroides.

En algunos sitios leeréis que los valores normales para una mujer NO embarazada están entre 0 y 20 ng/mL y otros médicos consideran, que entre 0 y 25 ng/mL.
Mi ginecólogo no le dió importancia a mi resultado. Yo tampoco, porque no sabía ni qué era.

Hormona anti mulleriana .- 2.27 mg/ml. Esta hormona nos dice la calidad y la cantidad de los óvulos. La producción de la hormona anti-mülleriana va disminuyendo de forma paulatina con la edad de la mujer, y es el primer síntoma de que el ovario está envejeciendo.

Si el resultado es inferior a 0.14, es insuficiente.
Si está entre 0.14 y 0.7, es reducido.
Si está entre 0.7 y 2.1, es normal
Si es superior a 2.1, es alto y puede haber riesgo de síndrome de hiperestimulación ovárica.

TSH (tiroides).- 1.24 UI/ml. La glándula tiroides tiene mucha relevancia sobre la función reproductiva. Si hay hipotiroidismo, el metabolismo va más lento y suele afectar al ciclo ovulatorio, lo que hace que disminuya la posibilidad de embarazo. Si hay hipertiroidismo, el metabolismo se acelera, no hay problemas de fertilidad, pero sí hay riesgos para la mujer en caso de embarazo y también para el bebé.

Los valores normales de TSH están entre 0.2 y 2.0 ml U/L.
Entre 2.0 y 4.0 ml U/L., es un resultado dudoso.
Entre 4.0 y 10.0 ml U/L., puede indicar hipotiroidismo
Si el valor es mayor de 10.0 ml U/L., puede indicar hipertioridismo.

Después de estos resultados, el diagnóstico para nosotros por parte del ginecólogo fue: Infertilidad por causas desconocidas

Es decir, que puede haber una causa pero no tienen ni idea de cuál es.

Desde luego, cuando escuchas esto, piensas que van a seguir investigando……pues no. Deciden empezar el tratamiento de fecundación sin más.

¿Os suena la expresión “ensayo y error”?…….. Pues eso.

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