Abril 2015-Vuelta a empezar

Abril 2015. Comenzamos de nuevo la búsqueda de forma natural. Los resultados de la Histerosalpingografía habían salido bien y ya habían pasado 7 meses desde el tratamiento con metrotexate del ectópico. Comencé de nuevo a registrar mis temperaturas basales y hacerme los test de ovulación.

Tras seguir leyendo en los foros, me decidí por probar con la medicina natural y comencé a tomar Aceite de Onagra y también Vitex Agnus Castus. Ya sé que suena a droga africana, pero no lo es, más abajo os cuento lo qué es y para qué sirve.

El Aceite de Onagra comencé a tomarlo principalmente porque es un regulador hormonal y eso me ayudaría a tener la ovulación más a mitad del ciclo y no los días 18 y 19 como me venía ocurriendo según me indicaban las tomas de temperatura basal que había registrado y los test de ovulación que me había estado haciendo. Además, la onagra ayuda a mejorar el estado de la piel, a aliviar el síndrome premenstrual, el dolor de regla y aumenta el flujo cervical, lo que facilita la movilidad de los espermatozoides. También se dice que mejora la calidad de los óvulos, pero ahí os digo que tengo mis dudas.

La dosis que se recomienda para temas de fertilidad, es de 1500 mg por día. Yo tomaba 2 cápsulas al día, para conseguir esa dosis y SOLAMENTE desde la menstruación a la ovulación. En el momento que veía que había ovulado, dejaba de tomarla porque había leído que si conseguías el embarazo, podía causar contracciones uterinas.

Compré un bote de 90 perlas, con la primera presión en frío (esto es importante) de la marca Sura Vitasan por internet y me costó unos 17 euros.

El Vitex Agnus Castus o Sauce gatillo, como también le llaman entre otros nombres, es una planta que ayuda a mejorar la fase lútea, es decir, la última fase del ciclo. Como ya os comenté, a través de las gráficas que iba registrando me dí cuenta que tenía una fase lútea de unos 11 días y se me metió en la cabeza que era más bien corta. Lo normal es que la fase lútea tenga una duración de entre 10 y 16 días, pero yo al ver que mi fase estaba más cerca de los 10 que de los 16, me dio por pensar que no le daría tiempo al embrión a implantarse correctamente.

Normalmente si tienes una fase lútea corta (menos de 10 días desde que ovulas hasta que baja el período) puede ser porque tengas un exceso de prolactina o niveles bajos de progesterona. Tener más de 35 años también influye……

Esta planta actúa directamente sobre la glándula pituitaria, estimulando la hormona Luteinizante (LH) que a su vez, estimula la ovulación femenina. Si no hay ovulación, no hay cuerpo lúteo y por tanto, no se producirá suficiente progesterona, fundamental en la última etapa del ciclo, porque es la hormona responsable del crecimiento apropiado del endometrio. Si el endometrio (membrana que recubre el útero) no se desarrolla correctamente, se dificulta la implantación de los embriones.

Además el Sauce gatillo, combate las irregularidades de la regla, los sangrados abundantes y del síndrome premenstrual porque ayuda a reducir la producción de prolactina, una de las hormonas responsables de la inflamación y el dolor de pecho que aparece antes de la menstruación. También es muy efectiva para combatir la falta temporal de la menstruación (amenorrea), que suele producirse por unos niveles demasiados altos de prolactina.

Yo compré el de la marca Venpharma, que se llamaba Agnacast. En la caja vienen 90 comprimidos y lo tenéis en internet por unos 19 euros. Lo pero es que hay que tomar entre 1 y 2 comprimidos 3 veces al día y que actúa lentamente en el organismo, por lo que pueden ser necesarios entre 3 y 6 meses para observar resultados.

Aceite de Onagra y Sauce Gatillo

Tanto el aceite de onagra como el Vitex Agnus Castus los compré en la página de De Natural

Y así pasé los meses de Abril, Mayo, Junio, Julio, Septiembre, Octubre y Noviembre.

Tengo que decir que sí noté el efecto del aceite de Onagra porque empecé a tener las ovulaciones los días 14 y 15 del ciclo y las reglas algo menos dolorosas. En cuanto al Vitex Agnus Castus, no noté nada absolutamente.

Durante todos esos meses, me volví una loca de los test de ovulación y también de los test de embarazo. Creo que me hacía uno todos los meses porque todos los meses creía notar algún síntoma de embarazo. Claro, con los test de ovulación (Ver post Test de Ovulación) , tenía controlados los días fértiles y aprovechaba la “semana fantástica”, por lo tanto, todos los meses había probabilidades.

Seguro que muchas de vosotras os sentiréis identificadas con lo que os voy a contar porque cuando se acercaban los días de bajarme la regla, los pechos se me inflamaban (como era normal) y si estaba en casa, podía pasarme minutos y minutos frente al espejo analizando si realmente mis pezones estaban más oscuros y si tenía las venitas azules más marcadas. Una locura. Cuando me quedé embarazada del ectópico, lo primero que me noté fue el cambio en los pechos, así que para mí eran un referente….pues ala, a mirarlos con escáner. Tooooodos los meses lo mismo. Y ni os cuento si tenía algún día de retraso, como me ocurrió en el mes de septiembre, que el período me bajó a los 33 días. Ahí, iba a test de embarazo por día de retraso. Me los hacía como el que va a comprar el pan todos los días. Total había comprado un pack de tiras de unos 25, pues venga, sin miramientos.

¿Y qué me decís de las posturas? Que ese tema tiene tela. ¿Cuántas veces no os han dicho que si al terminar poníais las piernas en alto durante 10-15 minutos facilitaba el embarazo?. Yo creo que en esa época si me hubiesen dicho que tenía que hacer el pino-puente, lo hubiese hecho.

Hay auténticas barbaridades circulando por internet. Libros que prometen quedarte embarazada en 60 días (que claro, si no lo consigues….a ver a quién reclamas), artículos que promueven “la postura del misionero” porque es la mejor para quedarse embarazada, la necesidad de tomar mucho zumo de pomelo porque favorece la concepción (con lo malo que está el pomelo)…..

Chicas, no hay que perder el Norte, que en esta situación es fácil perderlo. No os voy a decir que no hay que obsesionarse y que tu mente se tiene que relajar, porque he odiado cada una de las veces que alguien me ha dicho esa frase. Y os puedo asegurar que han sido muchas. Pero la ignorancia es muy atrevida y la gente no sabe si tienes problemas para concebir (porque quizá ni si quiera tú aún lo sepas), o si estás en tratamiento.

Lo que hay que tener claro desde mi punto de vista, es que debemos conocer el funcionamiento de nuestro cuerpo primero (y para eso tenemos recursos que podemos comprar como son los test de ovulación, por ejemplo) y que debemos llevar una dieta lo más sana posible (con muchas verduras y frutas pero comiendo de todo), descansar bien y hacer algo de ejercicio. Y lo que he dicho otras veces, si pasan los meses y no se consigue, hay que acudir al médico para que nos hagan las pruebas pertinentes.

Y así lo hice yo. El 13 de Noviembre de 2015, aprovechando que tenía cita con mi doctora de cabecera por una amigdalitis de órdago, le saqué el tema del embarazo. Como tenía mi historial del ectópico, ya había pasado más de un año, y había cumplido hacía menos de un mes 38 primaveras, me pidió directamente cita con fertilidad en el hospital de mi zona.

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